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lunes, 27 de agosto de 2018

LETRAS ITINERANTES (3)


 LOS VERSOS DE LOS MIL DÍAS

VICTORIANO LORENZO

JANDEY MARCEL SOLVIYERTE (Bello, Antioquia)

Produce risa, a la vez que respeto,
Este general liberal que preside la ceremonia.

El calor de la selva húmeda es insoportable
Mas, helo ahí con su traje de invierno
Arrebatado a un oficial francés en Cuba,
Enviado por los compatriotas a la zona del Itsmo
Para la celebración de su generalato.

Produce risa, ese indio valiente,
Ostentando su traje ganado en las batallas.

Más risa produce pensar que se le otorga,
Desde la dirección, un grado, el cual desde ha tiempo
Le reconocieron los hombres por su audacia.

Producen risa, los doctorcitos de la guerra
Que obtuvieron su título por ser gamonales de hacienda;
Y, ahora, soberbios, lejos del frente de combate
Otorgan grados tardíos a quien por mérito ya los tenía.


 NUESTROS AUTORES INÉDITOS 
EL RECUERDO

OSCAR JOSE BEJARANO R. (Zipaquirá)

Caminando por ahí, la vi venir y me puse pálido, tembloroso y un temor a no sé qué, me invadió de los pies a la cabeza. Ella venía con ese caminadito que yo conocía. Con esa decisión en la mirada que tanto me había cautivado y traía ese…ese aire de misterio que siempre quise descubrir pero que en los dos años que duramos de novios no pude descifrar.
Mi primer amor. Tanto tiempo sin verla y ahí venía, directo hacia mí. Acomodé mis temores lo mejor que pude dentro de mí pecho y me dispuse al encuentro. La miré con fingido valor y una gran alegría. Le tendí la mano con un: “¡Hola, ¿cómo estás?!”  Esperé que por lo menos no pasara de largo  y…!No lo hizo! Se detuvo frente a mí y extendiendo sus cálidos brazos, me tomó entre ellos y luego…y luego me besó sutilmente en la boca. Yo empecé a volar sin saber por qué…es decir, sabía el por qué pero no me lo explicaba. Dicen que donde hubo fuego cenizas quedan. Yo quise prolongar aquello rodeándola con mis brazos pensando: “quien quita que pueda poner a arder de nuevo aquellas cenizas…que tal si…”. Aterricé cuando sentí que ella zafaba sus brazos y dio uno, dos, tres pasos hacia atrás y sin dejar de mirarme me dijo: “No te imagines lo que no es…no me malinterpretes…yo simplemente vine a matar un recuerdo”.


 AQUELLAS FLORES DE HUMO
BUSCABA

 ANTONIA RUSSO (Argentina)

Buscaba en el infinito
la palabra hambrienta
de versos sagrados
que estallan en la garganta


Buscaba entre mis sombras
aquellas flores de humo
de pesadillas funestas
que viven en la inconsciencia


Buscaba en la tibia lluvia
esas gotas de rocío
de mis lágrimas secas
engullidas por el silencio

Buscaba entre mis cenizas
aquel cuerpo de niña
de mis vidas pasadas,
devorado por el tiempo


 DEL PALAMAR
CASA NARANJA

ELMER HERNÁN RAMÍREZ A. (Medellín)

El frente de la casa
es un telón blanco enorme
en bahareque.
Pero la casa es naranja.
Punto verde.


Es una superficie neutra,
se ordenan incrustados
tres portones naranja.

Si, tres portones:
dos para el parque
otro para la calle.

Amplio balcón
desde donde se ve
el pueblo derramado
en sus techos rojos,
y más allá las montañas
recostadas contra el cielo.

Punto verde que invade la calle
con el olor puro de nuestros abuelos.
Que por horas enteras apenas
 logran escuchar el silencio nuestro.

Fachada del punto verde, 
viaja todavía entre cortinas de lluvia,
lluvia tibia de concepción

que parpadea en la medianoche,
de la mañana.

.
Punto verde.


 EN UN RINCÓN DEL CUENTO

LECHUZA NEGRA

ADRIANA GUERRERO ÁVILA (Nemocón, Cundinamarca)

Todos los días en mi agotada labor de madre, esposa y mujer obrera debía levantarme en las madrugadas a calentar agua para bañarme en la cocina, ya que el baño quedaba afuera en el patio y me daba miedo salir, era muy oscuro, además del frio que a esa hora se sentía más helado. Mientras el agua calentaba debía alistar el desayuno, el almuerzo y el uniforme para a las cinco de la mañana estar saliendo a coger el bus que me llevaba a mi trabajo.
Mis hijas se quedaban solas en la casa para salir al colegio a la hora adecuada y mi esposo llegaba cuando yo salía, ya que era vigilante en una empresa de flores y trabajaba de noche.
La rutina era siempre igual, pero lo que ya se me volvió extraño es que en medio de lo mismo mi esposo cambio conmigo,  estaba muy distante y las peleas eran unas tras otra. Al ver esto a diario, empecé a sospechar con ese sexto sentido que nos identifica a las mujeres y cuando por fin encontré cómo averiguar, me hallé con los rumores de que él sostenía una relación con otra mujer a la que conoció en la empresa donde  trabajaban, apenas eran rumores pero la vida ya me estaba cambiando para mal.
Al enterarme de eso intenté perseguirlo,  revisarle  la billetera, el celular y no sé cuántas cosas, solo sé que me deje segar por celos.
 Un día noté que al levantarme en la madrugada, justo en el palo de un árbol no muy alto que teníamos en el patio se localizaba una lechuza negra que empezaba a chillar y miraba fijo hacia la ventana de la cocina. No le presté gran atención, seguí con mi rutina y ahora más complicada porque debía ser detective en mi tiempo libre.
Pasaron los días y no pude encontrar prueba alguna de la infidelidad de mi esposo, pero si pasaron cosas extrañas en la casa y el ambiente se tornó negativo. Una mañana, sin causa alguna, se explotó el vidrio de la estufa quedando en partes muy pequeñas, otro día  los cubiertos se regaron en el piso de la cocina sin razón. Las peleas más fuertes cada vez y el odio que estaba tomándole a mi esposo crecía solo con la sospecha de otra mujer en su vida.
Madrugada tras madrugada, la lechuza negra se paraba en el árbol a chillar. Me di cuenta que me llamaba y que esa visita era sin duda para mí, pero no era capaz de salir al patio.  Aterrada en la cocina la escuchaba mientras sentía como los cabellos se me erizaban y las piernas se endurecían sin poder moverme, mis hijas eran muy pequeñas para contarles esa historia y temía asustarlas y a mi esposo no había manera de contarle, no me atendía una sola palabra.
Le comenté lo que estaba ocurriendo a una amiga de mi trabajo. Era una señora de edad a la que le tenía confianza y aprecio, ella sin dudarlo me dijo que se trataba de una bruja y que lo más posible es que sea la mujer con la que mi esposo me era infiel, no me sorprendí mucho ya que me lo había imaginado. Me indicó con mucha seguridad lo que debía hacer para espantar a la lechuza y que con confianza si lo lograba  acabaría con la mala suerte de mi hogar. Le pregunté que cómo hacía para saber cuál era la mujer y ella me aseguro que si caía la lechuza la conocería.
Espere paciente a la madrugada siguiente y preparé todo como ella me lo había enseñado. Fue así como tan pronto la lechuza se paró en el palo y dio el segundo chillido recé el Padre Nuestro, abrí la puerta y lancé sobre ella agua hirviendo sin mirarla, se  alejó llorando y gritando como una mujer.
Al atardecer   me enteré que una  vecina muy querida por mí, que vivía a dos casas de  la mía había llegado al hospital con graves quemaduras en las piernas indicando que a eso de las cuatro de la madrugada se le había caído una olla de agua hirviendo.



LOS AUTORES

ANTONIA RUSSO

San Nicolas, Buenos Aires, Argentina. Poeta, Escritora, Gestora Cultural. Coordinadora 100.000 artistas por la Paz, Ciudad de San Nicolás Pacis Nunti, portadora Bandera Universal de la Paz de este movimiento Embajadora de la Paz Cercle Universal Dess Ambassadeuras de la Paix Suisse-France Embajadora de Paz de IFLAC PAVE PEACE The International Forum For The Literature  and Culture of Peace Embajadora de Paz World Institute for Peace(Nigeria) World Icon of Peace de World Institute of Peace (Nigeria) Coordinadora para la República Argentina del World Institute for Peace (Nigeria) Coordinadora Para Capital y Provincia de Buenos Aires de la Academia Argentina de Literatura Moderna.

ADRIANA GUERRERO ÁVILA

Nacida en el municipio de Zipaquirá pero nemoconense de corazón. Termino su bachillerato en el colegio Alfonso López Pumarejo de Nemocón y continuó sus estudios en el SENA de donde es técnica profesional en asistencia administrativa. Desde el año 2011 es miembro del grupo de amigos de la Biblioteca Ricardo Moros Urbina y de la Escuela de Literatura de la casa de la cultura de Nemocón. Ganó el primer puesto del concurso de cuento '' Nemocón en cien palabras ''2014 y fue premiada por el IDECUT de la Gobernación de Cundinamarca con la publicación del cuento '' Tienes tiempo '' de los Encuentros pedagógicos de literatura en el año 2016

OSCAR JOSE BEJARANO RINCON- “OLAFO”

Nacido en Zipaquirá en 1956. Sin publicaciones en ningún medio. Pertenece al  grupo de personas anónimas con capacidad de asombro en búsqueda de mundos sin descubrir  que puedan ser mostrados, evidenciados y gozados  en un texto. Escribo para ayudar a terminar la Creación que empezó con la palabra. Para darle la posibilidad a mis engendros, universos, utopías, de transformarse en lo que quieran una vez sean leídos. Siento que me devoro en cada idea que escribo. ¡Exquisito bocado!


ELMER HERNÁN RAMÍREZ ARREDONDO

Nació en Medellín, el 19 de enero de 1964, desde su juventud le gustó leer toda clase de libros, desde clásicos, pasando por la generación del ’27, hasta los contemporáneos. Empezó a escribir desde sus años de colegio. Sus poetas más admirados son Neruda y Borges. Ha declamado sus poemas en diferentes eventos culturales.

JANDEY MARCEL SOLVIYERTE

Nacio en Bello, Antioquia en 1974. Estudio historia, filosofía, teatro. Poeta, ensayista, narrador, traductor y dramaturgo. Sus poemas han aparecido en las revistas Prometeo, Punto Seguido, Quitasol. Hace parte también de la antología de poesía Madame Destino, edición que recoge una muestra de sesenta poetas colombianos. Libros publicados: Sangre en costales de risa, poesía, Ediciones Síglope, 2001.  La lira destemplada, poesía, Ediciones Cosa Nostra, 2006. Versos de los Mil Días, poesía histórica, Ediciones Cosa Nostra, 2007. Priapica Carmina Sensualis Amoris, poesía, Ediciones Cosa Nostra, 2014. Crónicas de riel: Una arqueo-historia de la carrilera en la línea Medellín-Puerto Berrío del Ferrocarril de Antioquia, crónica, Ediciones Cosa Nostra, 2014.  De aquella música, poesía, Ediciones Cosa Nostra, 2016.  Ha recibido los premios: II Premio de Poesía Joven La Ciudad Vivida, Medellín, Instituto Popular de Capacitación (IPC) 1997. Premio Los Sueños de Luciano Pulgar, Bello, Subsecretaría de Cultura, 2002, 2004, 2006, 2009. Premio Andrés Bello de literatura, 2002 en poesía. Premio Andrés Bello de literatura, 2009 en dramaturgia. Premio Nacional de Poesía Casa Silva, Bogotá, 2009. Ganador de Estímulos al Talento Creativo del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, género Crónica, 2014. Mención especial como traductor en el Concurso Literario Internacional David Mejía Velilla, Universidad de la Sabana, Bogotá, 2014. Ha participado en los siguientes eventos: XI Festival Internacional de poesía de Medellín, 2001. I Encuentro Nacional de Literatura. Calarcá, Quindío, 2002. VI y XII Encuentro Nacional de Poesía, Zipaquirá, Cundinamarca, 2009 y 2015. I Encuentro Departamental de Poesía, Fredonia, Antioquia, 2013. I Encuentro Nacional de Poesía Epifanio Mejía, Yarumal, Antioquia, 2016. II Encuentro Internacional de Literatura Ciudad de Mérida, Venezuela, 2016. I Festival Internacional de Literatura del río Xingú, Estado Pará, Brasil, 2017.

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